Las tres barreras principales para la productividad en el lugar de trabajo

Las barreras a la productividad en el lugar de trabajo pueden disminuir la moral de todo un departamento o negocio. Si los empleados enfrentan obstáculos para realizar sus trabajos o para lograr avances dentro de la empresa, es posible que tengan problemas para completar las tareas. Además, las barreras reales o percibidas pueden llevar a tasas de rotación más altas, lo que resulta en la pérdida de miembros del personal talentosos y competentes. Si bien puede existir una variedad de barreras en un lugar de trabajo, las tres principales pueden afectar muchas situaciones, lo que resulta en una disminución de la productividad.

Multitarea

La multitarea es el acto de realizar más de un deber a la vez. Con el acceso a la tecnología en el trabajo, los empleados pueden sentir que es necesario revisar el correo electrónico, responder las llamadas de los clientes y enviar mensajes de texto al mismo tiempo. La multitarea es una barrera para la productividad, ya que puede prohibir a un empleado recordar información importante y, en cambio, captar detalles innecesarios que distraen la realización satisfactoria de las tareas del trabajo. Otra barrera causada por la multitarea es la cantidad de estrés que un empleado siente cuando se enfrenta a muchas tareas incompletas. El estrés puede resultar en ausencias de los empleados y reclamaciones por incapacidad.

Mala comunicación

Sin los niveles adecuados de comunicación entre los empleados y la gerencia y entre los compañeros de trabajo, la productividad puede sufrir. La falta de comunicación debido a un conflicto entre los miembros del personal puede prohibir la realización de ciertas tareas que necesitan la aportación de una variedad de personal. Sin embargo, si existen desafíos de comunicación con la administración y los empleados, la falta de información puede generar chismes y conjeturas, lo que le quita tiempo a la realización de tareas. Si una empresa está experimentando dificultades financieras o está cambiando su modelo de negocio para adaptarse a ciertas circunstancias, la administración debe proporcionarles a los empleados actualizaciones sobre el estado de la seguridad de su trabajo, cuando sea necesario. Por otro lado, los supervisores que se comunican en exceso con los empleados pueden dispersar demasiada información que no es relevante, sirviendo solo para preocupar a los empleados u ocupar el tiempo de la empresa.

Aplicación inconsistente de la política

Si su compañía aplica las políticas de los empleados de manera inconsistente o no tiene pautas formales, puede suponer una barrera para la productividad del personal. Si los empleados sienten que hay un nivel de injusticia en el lugar de trabajo, puede surgir descontento, baja moral y preguntas de favoritismo. Además, los empleados en clases protegidas por las leyes estatales y federales relacionadas con cuestiones como la raza, el sexo, la discapacidad, la religión y la edad pueden reclamar discriminación debido a un trato desigual. La aplicación inconsistente de políticas actúa como una barrera para la productividad al negar a los empleados la oportunidad de trabajar en un ambiente libre de sospechas y descontento.

Eliminación de la barrera

Una forma de eliminar las barreras a la productividad en el lugar de trabajo es especificar las expectativas de rendimiento para todos los empleados. Al contratar, a los nuevos trabajadores se les debe dar un plan de desempeño que describa sus deberes más importantes en detalle y cómo deben completarse. Esta forma de comunicación no deja dudas sobre cómo se evaluará la productividad de su personal y elimina el tratamiento inconsistente no intencional. Además, si los empleados comprenden qué tareas son prioritarias, pueden centrarse en cumplir los requisitos y no intentar realizar varias tareas a la vez. Si se aplican de manera consistente, las evaluaciones que reflejen con precisión el desempeño de un empleado basado en el plan de trabajo pueden motivar a los empleados a seguir siendo productivos o a mejorar para su propio beneficio y el de la empresa.